La profesión de trabajo social promueve el cambio social, la resolución de problemas en las relaciones humanas y el fortalecimiento y la liberación del pueblo para incrementar el bienestar.

Blog Personal de Rocío Cáceres Damas, Directora y Trabajadora Social de Centro Atrade.

domingo, 21 de enero de 2018

Limpiar Escaleras

Dando vueltas por Internet me he dado cuenta que no publico nada desde hace casi tres meses, pero en Centro Atrade estamos viviendo un momento de avalancha de personas que se están incorporando al Centro. Ya mismo completamos las plazas (increible, impensable, muy gratificante).

Hace meses que llevo dándole vueltas a que publicar, lo tengo claro, lo que no se es bien como enfocarlo, por eso, haré igual que siempre, dejarme guiar por mis sentimientos...

Lo que vengo a contaros es como he llegado hasta aquí. Todo el mundo sabe que terminé Trabajo Social en julio de 2011, tras varios años en una asociacion de personas con Alzheimer, creé Centro Atrade. Podríamos decir que esta es la parte mas corta, la simple y la que habla exclusivamente del Trabajo Social.

A veces en alguna charla he contado abiertamente que no tengo titulo de la educacion secundaria. Hoy, y como el tema es largo, lo plasmo aquí con mucho más lujo de detalles.

Hice la etapa de infantil, primaria y secundaria en el mismo colegio. Cerca de casa, de indole religioso, la direccion la ocupaba una madre superiora que hacia a las niñas temblar. Ah eso, eramos solo chicas. 

No recuerdo con que edad empecé a escribir y leer, supongo que con cinco o seis años. Las letras b, p y d para mi eran lo mismo. Las m, n y ñ las confundía. Los cursos seguian y yo me quedaba con los "cates" de inglés, matemáticas y lengua. 

Ahí llegó mi calificación. No era un primor (asi llamaban a las chicas que aprobaban), era del grupo de las que no interesabamos. 

Evidentemente donde a un grupo de treinta y tres niñas se les mide por los aprobados, las rencillas eran normales. Como ya la autoestima estaba desgastada, que encima se metieran con una era el colmo. He de decir que de mi se reian, de otras compañeras tambien, pero ese, no era el peor de los problemas. Insisto, es que yo crecí siendo la eterna suspensa.

En mi clase ademas de esto pasaba que habia muchas hijas de... !Por dios!, no es un insulto, eran hijas de profesoras, conocidas, del quiosquero.... Ambiente más que hostil.

Pero esto solo era en primaria. En secundaria, como os imaginais es mucho peor. 

Os juro que me esfozaba. Una dia una compañera me dijo que es que no hacia ni el huevo... seria ella porque yo tuve toda clase de profesores, clases particulares, academias...  

Por simplificar os diré: curso de 4º de la ESO, 15-16 años, mes de octubre, me dice mi tutora que voy a repetir el curso. Ni siquiera me habia examinado del primer trimestre. ¿Cómo es eso? Dije yo, porque auqnue siempre me quedaban tres, al final las aprobaba. Ella me dijo, que para que yo tuviera más cultura, era mejor repetir y conseguir el titulo para poder limpiar casas y escaleras en una buena empresa. 

¿Cómo os quedais? Imaginaros como me quedé yo.

Pero es que ese año, vi algo muy desagradable, un profesor, de cuyo nombre no voy a decir, (solo habia dos profesores chicos), tuvo una conducta que si me llega acoger con la edad de ahora y mi experiencia no habria ocurrido.

Un dia estabamos en clase de tecnologia, que era una asignatura optativa. Evidentemente no se podia escoger, yo era del grupo de las suspensa e iba a tecnologia. Estaba sentada en primera fila, con mi compañera (sufridora como yo), de repente no recuerdo bien como, ese hombre da un golpe en la mesa, va hacia una de las compañeras repetidoras y le dice: "A mi me gustaria verte a ti con 15 años más, seguro estarás tirada en la calle". Maravilloso metodo educativo el de mi Colegio.

No repetí el curso alli, volvi a casa y dije que no.. Lo tenia claro, supe verlo con tiempo suficiente para matricularme en otro instituto. (Jamás conté en casa todo lo vivido, era tan pequeña que lo consideré normal).

El instituto al que fui no funcionó, demasiada libertad de salir y entrar de clase, pocas ganas las mias y convencida que estaba que no valía para estudiar. 

Pero la vida me cambió cuando, motivada por mis hermanos hice un programa de garantia social de Auxiliar de Oficina para gente que no tenia titulo de ESO, para lo que se decía entonces aprender un oficio. Lo realicé en el IES María Inmaculada, donde una monja, de ojos claros, venida de Almeria y con mucha vocacion de enseñar me dijo que seria capaz de sacar ese curso sin problemas. Tres sesiones tuve con una pedagoga, Cristina, que me enseñó a salvar las distancias de las letras que mezclabas y tambien técnicas de estudio.

En clase de mecanografía tuve a una monja tambien, esta era seria y yo el primer dia que cogí una antigua Olivetti, creí morirme. Se sentó a mi lado, no sonreia, pero me dijo: tranquila, a mi al principio tambien me costo, verás como aprendes rápido, yo te voy a guiar hasta que lo consigas. 

Metodo infalible. Motivación, buenas profesionales, sonrisas, unas sesones para trabajar la dislexia y vino todo rodado.

Como seguia pensando que no seria capaz de sacar una carrera cuando terminé este curso hice un Ciclo de Grado Medio de Comercio y Marketing y me di cuenta. Lo vi claro, yo ya hacia voluntariado, el Trabajo Social entró en mi para quedarse.

Hice el Ciclo, Bachillerato, Selectividad y ya conoceis la otra parte.

Los dos instituto que estuve fueron concertados y de índole religioso. No era la religión lo que impedia nada, era el método de cada colegio... Por cierto que Bachillerato de Humanidades lo hice en IES Murillo (público) y fue más que recomendable, todos sabian que conseguiria mi propósito. Saqué una nota muy sobrada en selectividad para entrar en Trabajo Social.

Mucha gente me dijo pasado el tiempo que porqué no lleve mi titulo de Trabajo Social a esos profesores que me dijeron lo de la buena empresa para ser limpiadora... Ya no me interesa. Ya no me interesa volver con rencor porque este ha desaparecido. La ignorancia es la mejor de las recomendaciones para estos casos.

Como habreis visto he sido muy educada, solo he peusto los institutos donde me fue bien, no voy a dar el nombre ni lo vais a ver ni siquiera en mi CV. Ya pasó. Las perdono, no eran buenas profesionales. A su manera me enseñaron que si no te gusta lo que haces jamás serás bueno en nada. Ni siquiera en limpiar escaleras.

¿Qué fue de mis compañeras? Pues las "primores" (asi llamaban a las listas como dije antes) habian sacado su prometedora carrera, unas trabajaban en los suyo (creo que una solo), las demas pues como podian. Ellas no recordaban que me insultaban, ni sabian que yo lo pasé mal, aunque se lo dije, al paso del tiempo me aburrí en sus quedadas, no conseguia integrarme (la que sea de ese grupo y no se lo crea que vea las fotos, veras como siempre estoy en una esquina), tuve una mala racha en 2014, con el negocio, pense que yo no lo sacaria adelante (aun vuelven los fantasmas de que yo no podré) y me alejé de todo. Tambien de esas compañeras... No es que me crea superior a ellas, es que aunque piensen que tenemos la misma educación yo de esa educación salí hace años luz y evolucioné por otro camino. 

Digo la educacion porque cuando faltaban unas al grupo se hablaban de ellas, yo tambien lo hacia, pero nunca dije que fueran mis amigas... (este tema, como no es mi asunto lo paso)

Insisto quise alejarme de todo, evidentemente quienes de verdad son mis amigos e inclusos muchos colegas de profesion siguieron ahí. Respetaron mi huida y mi necesidad de tiempo, analicé bien las cosas, a veces con consejos de profesionales. Y aquí estoy. 

Yo se que seguramente este post rulará en el grupo de whatsapp de estas antiguas compañeras, y que en sus quedadas hablaran de como estoy intentando adivinar por mis redes sociales.  

Un saludo afectuoso a todas ellas...