La profesión de trabajo social promueve el cambio social, la resolución de problemas en las relaciones humanas y el fortalecimiento y la liberación del pueblo para incrementar el bienestar.

Blog Personal de Rocío Cáceres Damas, Directora y Trabajadora Social de Centro Atrade.

miércoles, 31 de diciembre de 2014

Para el 2015

Que ya no queda nada para que sentados frente al televisor y con la imagen de la Puerta del Sol en Madrid, recibamos mas o menos entusiasmados al 2015, que por cierto me parece un numero precioso, y tengo un buen presentimiento...

En las redes sociales, en el famoso Whatsapp y hasta la gente de la oficina hace balance de este 2014. Yo personalmente no soy mucho de balances, ha sido un año bueno en algunas cosas y horribles para otras.Profesionalmente ha sido bueno, jamás pensé que podría dar un salto como el que di, marcarme mi objetivo y salir de un sitio donde estaba oprimida.

Si hablamos de lo personal, pues días buenos, días malos y días que mejor no decirlo, pero al fin y al cabo así es la vida. No busco la felicidad completa, prefiero los ratitos y de esos han habido unos cuantos.

El caso es que comienza un nuevo año y no le voy a pedir absolutamente nada sino, que yo solita, voy a ir construyendo poco a poco un camino que me lleve a la paz interior y el bienestar, disfrutando y apreciando lo que tengo, olvidando lo que nunca voy a tener y siguiendo muy presente mi pasado para no volver a caer en las mismas piedras.

Por eso en 2015 tengo el firme propósito de:

*Conocerme un poco más. Alguien que yo quería mucho y ya no está decía siempre que se tardaba una vida entera en conocerse a si mismo, así que voy a seguir construyendo mi vida, y adentrándome en quien realmente soy.

*Viajar mucho más. Tengo muchas ganas de más experiencias.

*Prometo, de verdad de la buena que voy a cuidarme. Con esto no quiero decir que me voy a apuntar al gimnasio (yo ya salgo a correr y hago ejercicio por mi cuenta), sino que de verdad que me voy a cuidar. Voy a regalarme tranquilidad, voy a saber desconectar del trabajo, de los malos rollos, de los recuerdos que duelen, voy a dejar los compromisos, voy a sonreír día si, y día también. Y todo esto lo voy hacer porque me lo merezco

*Voy a quererme, a dejar que la vida me sorprenda. Estaré más con mi familia, abrazaré a mi sobrino hasta que me de golpecitos en la espalda. Aprenderé mucho de ellos. Tendré los amigos que se corresponda con lo que les doy, a quien no, los expulsaré de mi vida sin ningún tipo de reparo.

*Sacaré adelante mi proyecto de emprendimiento social, y lo mejor de todo es que lo voy a disfrutar todo. No mucha gente, en Trabajo Social tiene la posibilidad de abrir un centro así, que obtengas experiencias, que conozcas a gente maravillosas, que veas como con tu trabajo creas bienestar...

*Voy a estudiar un poco más si cabe. Cuando deje de aprender estaré muerta. Necesito leer, ver, experimentar, crecer.

*Y lo que si prometo es volver a entradas menos personales, que esto no sea sólo un punto de desahogo sino un espacio para aquel que quiera conocer un punto de vista más.

*Me tengo también que poner al día sobre toooda la tecnología y como esta puede ayudar a una profesión como el Trabajo Social (quedan muchas cosas por descubrir).

*Y mi ultimo propósito, este si laboral, enfocar más el Trabajo Social de Grupo, creo que es el gran olvidado dentro del sector privado. (alguna entrada caerá)

Finalmente, ponerle a cada día pasión, y esperar lo inesperado...

Feliz Año 2015

Caminante, no hay camino,
se hace camino al andar



miércoles, 24 de diciembre de 2014

Lo que es el Trabajo Social

Ayer en Centro Atrade hicimos una fiesta de Navidad. Todo el mundo llevó comida, bebida y les dimos unos pequeños regalos, es que son tan buenos nuestros usuarios que le quisimos ofrecer una bufanda como detalle.

Y es que este año ha sido muy importante para todo el Centro. El 1 de enero cumpliremos tres meses de vida. Ya tenemos cinco usuarios en el taller y unos cinco en domicilios... Nuestro proyecto de emprendimiento social crece.

Yo no soy mucho de Navidad, ni siquiera celebro el año nuevo. Lo paso con la familia por no darle un disgusto, pero cualquier año de estos me voy por ahí a mi aire y ya veremos que pasa. 

El caso es que en la fiesta, hablando sobre profesiones, pregunté si alguien sabia cual era mi profesión. !Sorpresa! alguien a quien quiero mucho, que tiene Alzheimer y corresponde a las siglas MJ,  me dijo que yo era Trabajadora Social, y que esa profesión era que ayudaba a sus familiares a llevarse bien y a que ellos no perdieran tanto la memoria.

Me pareció la definición más bella del Trabajo Social que alguien me ha podido dar. Al fin y al cabo, el trabajo social debe de ser algo abierto a los usuarios, que lo hagan suyo, que lo promuevan, que lo defiendan.

No se si es que estoy algo más triste estos días, o que la melancolía se ha adaptado en mi alma, pero ayer me fui muy feliz a casa. Y con la satisfacción que aunque sacar adelante un proyecto de este tipo es difícil, las cosas poco a poco van saliendo.

Te gusto o no es Navidad, así que sonríe!



viernes, 5 de diciembre de 2014

La Generación Perdida

Llevo varios días pendiente de publicar una entrada como esta. 

Decir que no pretendo ser negativa ni ahondar en la debilitada llaga de los parados, pero a veces, uno necesita vaciar su corazón, dejarse caer en el fondo del pozo y permanecer ahí los días que haga falta. Sí he dicho los días que haga falta, como si quiero decir, meses, porque hay ocasiones que hasta que no conocemos nuestro propio sufrimiento no apreciamos lo bueno que es sentirse bien. 

Ya hay muchos que lo sabéis, termine Trabajo Social en la Universidad Pablo de Olvide en 2011, meses después un señor que tenia una entidad sin animo de lucro, me ofreció trabajar gratis para ver si podíamos sacar adelante los proyectos. 

Estuve allí tres años con 5 meses de contrato. Como comprenderéis lo deje todo para crear con otra compañera de trabajo "Centro Atrade", un centro especialista en rehabilitación cognitiva para personas con alzheimer y demencias.

Va bien, porque todo lo combinamos con formación de calidad para trabajadores sociales y psicólogos. Pero cuesta.

Cuesta muchas horas de trabajo, pero lo peor de todo no es eso, es ver el desanimo de manos de los demás, tanto que me lleva a pensar que somos una generación perdida.

Veo a mi alrededor a personas con mi edad, más mayores y más jóvenes altamente cualificados esperando con impaciencia la llamada de los grandes almacenes que le digan que le han contratado para la campaña de Navidad. 

Veo familiares, con estudios medios que sobreviven por que sus padres, son angelitos que le siguen cuidando y dándole una calidad de vida que por si mismo no podrían llevar.

Veo colas en los servicios sociales, la bandeja de entrada del correo de mi centro repleto de CV de auxiliares de clínica que trabajan un domingo por seis euros porque la competencia es mucha.

Veo a compañeros trabajadores sociales que están sacando adelante su negocio, asociación o empresa con el fin de poder vivir de esto, de esto que nos gusta tanto y que nos estamos dejando la piel. A todos ellos un abrazo muy muy fuerte, sobretodo a Almudena Requena, Israel Hergón y Carlos Suarez.

Y de tanto como estoy viendo y hablando, a veces da miedo que algún día cualquiera de nosotros seamos usuarios de los Servicios Sociales, porque nuestros padres no resistan y finalmente no podamos sostener nuestra casa ni nuestra familia.

Se me ahoga el alma de pensar en un futuro que se que tenemos muy complicado, quizás es que estoy llegando a ser consciente que JAMÁS tendremos la calidad de vida que tuvieron las generaciones pasadas, que aunque fue difícil salieron adelante.

De mientras, yo seguiré luchando con todas mis fuerzas para hacer de este sueño una realidad, ser trabajadora social con unos mínimos de calidad laboral.

Seguiré pensando que quedan tiempos mejores por venir...

Seguiré esperando la llamada de un amigo un fin de semana para sacarme de la cueva que yo misma he creado.

Seguiré pensando como era mi risa.

Pero sobretodo seguiré porque tengo detrás una legión de familia que no dejará de decaiga JAMÁS.


Pd. SI esto es un grito de socorro desde lo más profundo de mi corazón.
Pd2. Si también es un aviso a mis amigos porque quizás estoy tan encerrada en mi misma que me olvide de los demás y ahora ellos no se acuerdan de mi....